Tibulaciones
Hace tres años, a consecuencia de una revisón de la vista descubrí que para leer, tenía que ponerme gafas.
Así lo hice y una vez las tuve tenía que usarlas, si no ¿para que las había comprado?.Cogí un libro que formaba parte del decorado de la casa."la túnica azafrán" de Losang Rampa. Lo había leido cuando tenía quince años y francamente no había entendido nada e incluso no recuerdo si llegé a acabarlo.
En esta ocasión si que lo hice y despues otro y otro... , hasta la actualidad, !lastima que falte tiempo!.
Hace un año a raiz de una separación traumática para mí,decidí plasmar todo lo que sentía en esos momentos para ver por mi mismo el proceso de esa enfermedad tan "h.p." como es la depresión. He segido escribiendo desde entonces ese "memorándum" en libretas que poco a poco se acumulan en un cajón y de las cuales aún no he retrocedido una sola página para leer lo que escribí el día anterior.
¿Cuando lo haré?... . No lo sé, quizás nunca o posiblemente hoy mismo. (bueno hoy no).
Luego, cuando mi cabeza se fue poco a poco centrando, comencé a escribir " El día que perdí el futuro".
Desde la primera letra mi cabeza no ha dejado de proporcinarme palabras y las ideas brotan a tal velocidad queno soy capaz de recogerlas e ir guardandolas, para luego organizadas imprimirlas.
En estos momentos podría dedicarme a comenzar dos o tres relatos más. Quizas lo haga.
Hoy tenía que escribir, necesitaba escribir aunque no tuviera nada que decir, pues un maremoto de ideas me bombardean y no tengo la recepción adecuada para retenerlas.
Es posible que conforme pase el día, no muy estimulante por cierto, esa palabras, frases, puntos y comas se detengan en un orden lógico y pueda cazarlas, para mi propio beneficio. Demomento... seguiré esperando.
Así lo hice y una vez las tuve tenía que usarlas, si no ¿para que las había comprado?.Cogí un libro que formaba parte del decorado de la casa."la túnica azafrán" de Losang Rampa. Lo había leido cuando tenía quince años y francamente no había entendido nada e incluso no recuerdo si llegé a acabarlo.
En esta ocasión si que lo hice y despues otro y otro... , hasta la actualidad, !lastima que falte tiempo!.
Hace un año a raiz de una separación traumática para mí,decidí plasmar todo lo que sentía en esos momentos para ver por mi mismo el proceso de esa enfermedad tan "h.p." como es la depresión. He segido escribiendo desde entonces ese "memorándum" en libretas que poco a poco se acumulan en un cajón y de las cuales aún no he retrocedido una sola página para leer lo que escribí el día anterior.
¿Cuando lo haré?... . No lo sé, quizás nunca o posiblemente hoy mismo. (bueno hoy no).
Luego, cuando mi cabeza se fue poco a poco centrando, comencé a escribir " El día que perdí el futuro".
Desde la primera letra mi cabeza no ha dejado de proporcinarme palabras y las ideas brotan a tal velocidad queno soy capaz de recogerlas e ir guardandolas, para luego organizadas imprimirlas.
En estos momentos podría dedicarme a comenzar dos o tres relatos más. Quizas lo haga.
Hoy tenía que escribir, necesitaba escribir aunque no tuviera nada que decir, pues un maremoto de ideas me bombardean y no tengo la recepción adecuada para retenerlas.
Es posible que conforme pase el día, no muy estimulante por cierto, esa palabras, frases, puntos y comas se detengan en un orden lógico y pueda cazarlas, para mi propio beneficio. Demomento... seguiré esperando.
0 comentarios