Luces o Farolas
¿Moderno o antiguo? ¿Luces o farolas?...
¿Moderno o antiguo? ¿Luces o farolas?...
4
Primero paramos en Rubí para desayunar y recoger no sé qué cosas que se descuidaba Carolina. Aquel día comencé a conocer la paciencia y soportar las esperas. Dos horas después cogimos el coche y carretera y manta.
Tres hora más tarde parábamos en Peñíscola para comer, dar un ligero paseo y volver a coger el coche ahora dirección Quintanar de la Orden. Pueblo en el que nació toda la familia de mi padre. Según mi padre buscando nuestras raíces llegó hasta el siglo xv, en el cual a causa de las pestes se quemaron todos los archivos de la iglesia.
El trayecto lo hicimos casi de un tirón, solo paramos para nuestra necesidades y estirar un poco las piernas y respirar ese aire manchego que a mí siempre me había parecido diferente al resto del mundo.
Viajando por ese mar de viñas con un horizonte infinito, salpicado por extensos campos de cereales y maizales, sentía una sensación de extraña libertad e incluso añoranza . Añoranza de los muchos viajes que como ese habíamos realizado mis padres mi hermano y yo, de un pasado ya pasado para siempre. Pero al mismo tiempo con la ilusión de que un día pudiera hacerlo con mi mujer y mis hijos, eso me animaba y alegraba. De momento era solo con mi mujer y ya tenía bastante. No parábamos de hablar y reír mientras no dormía Carolina claro está.
Al divisar los molino de Mota del Cuervo se erizaron todos los pelos de mi cuerpo, fue como una inyección de alegría contenida... .
Las puestas de sol son siempre bonitas, pero las de La mancha tienen algo especial. La conjunción del fuego con el verde de los viñedos y esa tierra cada vez más roja. Es un espectáculo digno de contemplar.
El cuarto de hora que nos separaba Mota del Cuervo y Quintanar transcurrió en un suspiro. Al entrar al pueblo ya había oscurecido, encontramos la casa de mis tíos con facilidad. En esos momentos pensé que allí comenzaba realmente para mí la luna de miel, aunque de prestado en todas las casas que íbamos a estar....
Después de los saludos de rigor y una cena, nos fuimos a descansar .....
Pasamos unos días en el pueblo, sin pena ni gloria , de Quintanar a Toledo y de allí para Madrid, hasta agotar las dos semanas que nos habíamos cogido para el viaje..... .
Recuerdo que regresamos en domingo pero no recuerdo si vinimos por Zaragoza o por Valencia. El hecho es que tuvimos que aguantar todas las caravanas habidas y por haber.
Nos dirigimos primero a casa de sus padres , que no estaban, de allí a casa de los míos, que tampoco estaban. No sé ni como ni cuándo pero aparecimos en el huerto de mi suegro y como era de suponer , después de las pistas que he dado, estaban los cuatro haciendo buenas amistades. Lo cual nos pareció muy bien.¿¿Sería el principio de una larga y duradera amistad??.... Pues como siempre el tiempo nos daría la solución.
3
El murmullo de la sala era considerable, y eso que ellos habían tomado un aperitivo para hacer más corta la espera.
Llegan los camareros presentándonos el primer plato y una vez dado el visto bueno, siempre como mandan las tradiciones, se sirvió a todos los invitados la comida y mágicamente el silencio invadió la sala, eso era porque todos comían con desesperación, yo los observaba mirando mi plato de reojo y llevando lentamente la comida a la boca para disimular más que nada . Y como siempre pasa en este país cuando comenzaron a llenar los vacíos los gritos típicos de viva los novios o que se besen etc. etc. y venga levanta dale un beso a la novia siéntate , levántate y así hasta que llegaron los segundos, otra vez silencio, y así hasta la tarta, en la que los estómagos llenos de sólidos y mucho líquido calmaron los ánimos de gritar pasando a la comunicación social con los compañeros de mesa. Mientras nosotros con el pastel aún en la boca a pasearnos por toda la sala preguntando las tonterías de siempre ,que si gustaba la boda, que la comida era buena, que si pasaros por casa cuándo queráis y cosas por el estilo.
Así uno con una caja de habanos y ella con una bandeja de cigarros pareja por pareja y mesa por mesa , un puro un cigarro y una foto. Realmente agotador, por eso la deben llamar la primera noche de luna de miel, pues cuando se acaba queda un gusto dulce que sabe a tranquilidad y silencio y sobretodo a cansancio.
Se acabó el convite ,los invitados bailando festivamente al sonido de un tocadiscos la música más vulgar de la época que se suponía la más divertida y adecuada para estos acontecimientos, parecía que se divertían, sobre todo bebían y no precisamente agua.
Mientras nosotros ,el recién matrimonio, hacíamos mutis por el foro. En complicidad con nuestros amigos. Nos escapábamos discretamente ,entre más aplausos y vivas, tampoco aunque aplaudieran o gritaran no creo que se diesen cuenta de nuestra ausencia, pues eran actos reflejos uno aplaudía y el resto también sin saber por que, pero eso sí colaborando.
Ángel y Lucía, Carolina y Yo, montados ya en el Ford Fiesta de mi padre, aunque siempre lo llevaba yo, nos dirigimos a casa de los padres de Carolina, tenía que cambiarse y cerrar definitivamente las maletas. Allá se quedaron Carolina y Lucía, mientras Ángel y Yo hacíamos lo propio, pues después del cambio íbamos a la discoteca y luego ya a solas Carolina y yo nos íbamos , eso sí ahora ella y yo solos hacia el hotel nupcial.
Recogimos las maletas, también a Carolina y Lucía y como he dicho antes nos fuimos hasta la discoteca, donde los amigos de nuestra edad nos esperaban para seguir la fiesta más a nuestra manera. No he comentado que entre los amigos aparte de los de Rubí , que eran mutuos de los dos, también venían de Gerona, que esos eran particulares míos. Los cuales nos servirían de escolta hasta el hotel, más que nada para que no se perdieran.
En la discoteca nos lo pasamos bien y después de las despedidas de rigor, cogimos rumbo hacia Gerona, seguidos de nuestro séquito, como no.
Llegados a Palafrugell la comitiva se separó cada una a su casa, supongo y Dios a la de todos.
Quince minutos de curvas nos separaban del hotel. La carretera la conocía bien pues era mi camino cotidiano al trabajo y la que más se utilizaba para salir de Begur. La conversación durante el trayecto fue banal dirigida sobre todo a como habían transcurrido los acontecimientos y cosa s de chismorreo, quizás para evitar sacar el tema de lo que pasaría aquella noche y así no tener que hablar claramente de todo. Este tipo de conversaciones de besugos fueron muy habituales durante todo el matrimonio, y no le echo la culpa a Carolina, tampoco toda yo, pero... de esta reflexiones ya relataré más adelante.
En una pendiente bastante pronunciada aparqué el coche, recuerdo que cuando bajé del coche una sensación fría, húmeda y solitaria, penetró en mí.
Durante unos segundos reflexioné de lo que estaba pasando y en esta ocasión quedé temporalmente igualado en esas cábalas que mi cabeza debatía entre lo que está bien, lo que es correcto, lo que está mal si eso no es correcto etc... . La humedad, característica junto con su insigne viento L a Tramontana de aquella zona, no quería separarse de este mi cuerpo. Debido a ello y a las sin prisas pero sin pausas y que a Carolina tampoco le debía hacer mucha gracia esa meteorología, pues arreo rauda con los trastos y nos dirigimos a la puerta del hotel, que era lo más lógico ¿no?. Entramos no me acuerdo si llamando o no, pero entrar entramos, de eso estoy seguro. La habitación era amplia con cuarto de baño y dos camas de 90cm. Cada una, muy cómodas pero dos camas. Eso a mi no me hizo ninguna gracia, pues tenia idea que a la hora de dormir fuera cual fuera la hora , me sentiría con falta de espacio.
Pero ya estábamos solos y en silencio. El resto de la noche omito contarlo. Como con todas las relaciones que he tenido sobre este tema mi discreción ha sido y es absoluta.
La noche bien y no tuve falta de espacio y el cansancio ganó a todos los cm. que podían faltar.
No podíamos dormir hasta la saciedad pues como es sabido a las doce hay que dejar la habitación. Aunque no hubiéramos tenido horario en el hotel , tampoco hubiéramos podido pues más o menos a las dos de la tarde se celebraba un segundo banquete, no quieres caldo? Toma dos tazas, en honor de todos los amigos de mis padres que vivían en Bergur , hubiese salido la broma más cara llevándolos a Rubí.
Abandonamos el hotel a medio día. Fuimos a Palafrugell a desayunar.
Buscando una cafetería digna para la ocasión recorrimos todo el centro de la población, digna de visitar esa localidad. Nos metimos en una cafetería que al menos desde la puerta se podían ver aún algunos croasanes, y eso nos decidió para entrar y asegurarnos el alimento. Pues ya más tranquilo y relajado, teniendo en cuenta que el día anterior no había probado bocado, pude saciar mi apetito. Después de calmar la gana quedé absorto viendo terminar su desayuno a Carolina. Mi mente pensaba rápidamente tantas cosas a la vez que mis ideas se revolvían y de la pasta resultante no salía nada. Solo sensaciones, como... cuando reconoces que estas en primavera porque al pasar por un jardín reconoces el olor de las rosas y también reconoces una luz especial que te dice es primavera.
Una de esas sensaciones viendo a Carolina era de vergüenza. Quizás la edad me condicionaba mucho dado que ella con diecisiete y yo con veinte, resultábamos una pareja joven, muy joven y además como el tiempo rubricó, inmaduros. Me encontraba cohibido y asustado. Tenía la impresión que todos nos miraban, como si supiesen que éramos recién casados y no me gustaba, pensé que todo era cuestión de acostumbrase y así fue. De hecho se había abierto una puerta y no conocía que habría detrás , que sorpresas me deparaban. Todo junto era una incertidumbre que hasta ese momento nunca había experimentado y era la primera vez que tenía miedo por mi porvenir.
Se acercaba la hora del segundo banquete, con tranquilidad nos dirigimos al piso en el que vivía con mis padres en Palafrugell y que a partir de ese momento también era nuestra casa .
Cumplí también con el ritual de entrar a la novia en brazos y la llevé hasta nuestra habitación , donde todo lo lento que pude, la tendí en la cama y noté alivio, pues... ¿qué hubiese pasado si tropiezo, rompo algo etc...? . Pues sí, llegué triunfante hasta la habitación, (por suerte estas cosas se hacen una vez por matrimonio).
No pasarían ni diez minutos cuando aparecieron nuestros padres para todos juntos ir al restaurante. Venían muy contentos , como si se conociesen de toda la vida. Entre risas y risas , escándalo y más escándalo nos dirigimos al encuentro con los amigos. El restaurante se encontraba a unos cuarenta kilómetros de distancia, llegamos a la cita a la hora precisa, como debe de ser. Faltaban algunas familias pero no tardaron en llegar.
El restaurante era, bueno y aún debe de serlo, una masía adaptada para el trabajo, con una chimenea central, que en invierno los comensales podían asar ellos mismo la carne que habían escogido. Este no era el caso, menudas colas se abrían producido y más con un hambre que cortaba el ambiente.
Un salón espacioso, con una decoración rustica y ventanales en dos de sus paredes nos aguardaba para el evento, recuerdo que tenía buena luz, incrementada quizás por un día soleado y sin viento.
Nos plantaron las mesas en forma de u. Y como ya venía siendo costumbre nuestros respectivos padres y nosotros, en la presidencia otra vez.
La comida transcurrió sin tanto algaravío como el día anterior, aunque los licores contribuyeron a algún que otro viva y demás.
Al no haber ni pastel ni fotos ni otras historias a las típicas de una comida normal, pudimos escabullirnos con más facilidad que la pasada tarde y viva Dios que no desaprovechamos la mínima oportunidad para desaparecer de la compañía.
Estaba deseando llegar a casa para continuar con algunos detalles que quedaron pendientes la madrugada pasada de los cuales entre risas íbamos comentando. Posiblemente la primera vez que hablábamos en serio aunque fuese entre risas.
Una vez en casa y después de una merecida ducha comenzábamos a no dejar cosas pendientes, cuando sonó el timbre del piso. ¡Que grata sorpresa! Todos mis amigos de Gerona empeñados en que saliésemos con ellos a tomar unas copas y pasar el rato, ¡como si esa tarde en concreto no tuviéramos idea alguna para pasar el rato!. Resignados aguantamos hasta la hora de la cena y con la excusa del cansancio y todo el trajín de comidas y viajes , pudimos regresar a casa y curiosamente hasta estábamos solos. Parecía imposible los dos solos y con pocas fuerzas.
Así acostándonos pronto termino nuestro primer y feliz día de casados.
La mañana amaneció también soleada y con un clima primaveral que animaba a realizar el viaje que oras más tardes emprenderíamos hacia Castilla la mancha. Viaje de novios lo llaman, aunque nuestro caso era un viaje económico ,pues se trataba de visitar a la familia y aprovechar la hospitalidad para no tener que gastar en hoteles y comidas . Creo que fue mi primera gran equivocación.
2
Todo estaba muy planeado. Carolina entonces estudiaba el último curso de secundaria pero decidió dejarlo pues no lo llevaba nada bien y como yo tenía un buen empleo, y además habíamos conseguido un empleo a media jornada para mi futura esposa, acordamos vivir de momento en casa de mis padres, pues me correspondía cumplir con la patria, la leche que le dieron a la patria.
Si, un mes después de la boda me incorporaban a filas. Pero! Como en este relato aún no estoy casado, no quiero adelantar mi futuro.
Vuelvo a centrarme en esa semana anterior a la boda.
Como por las prisas y la falta de previsión ante una boda, pues tener que visitar uno a uno todos los talones bancarios o sea toda su ninguno de nosotros había pensado ni remotamente la idea de una unión conyugal, se decidió que en vez de regalos nos diesen dinero para comprar lo que realmente necesitábamos, pero eso conllevaba
familia pues mi familia reside en Castilla y nos lo entregaron personalmente en casa y por suerte fue una sola comida todos juntos. Con el resto de su familia engordamos un montón, jamás en la vida hubiera pensado que se podía comer tanto. Pues sí, desayuno, almuerzo, comida, merienda, y cena. Y cada una en diferente casa con diferente familia divertido. Sobre todo para un adolescente de 20 años que solo pensaba ir a su aire y que pensaba que casarse solo era aceptar toda una vida con tu pareja.... y no con toda la familia , la cual después de la boda no vuelves a ver hasta la próxima fiesta mayor, si coincidías por la calle.
Y entre ingesta e ingesta deprisa y corriendo pues que si el traje, las flores, los recordatorios etc. Etc. A terminar todas las compras ultimas charlas con el cura ,pues como buenos cristianos debíamos cumplir todos rituales y costumbres establecidos por la iglesia y sobre todo los creados por la sociedad, posiblemente los más importantes para todos los que me rodeaban.
De esa última semana seguro que salió esa frase típica y tópica "si lo sé no me caso.De hecho creo que es la semana más decisiva de todo el matrimonio, pues ves minuto a minuto como esa libertad que te habías formado durante toda la infancia y juventud, ganada sin dudas con mas de un cachete muchas broncas y enfrentamientos con los padres, se iba desvaneciendo y no precisamente poco a poco. Se supone que éramos mayores y responsables.
Pues...!responsable!!!, si lo era sobre todo en el trabajo pero en el trabajo de cada día, que no en labores caseras. Eso para mí era un verdadero sacrificio, aunque después de realizarlos me sintiera orgulloso he importante. Cabe decir en mi favor que siempre se me ha considerado el manitas de toda la casa y lo era aunque me pesase lo era, por eso me tocaba tragarme todos los marrones que
normalmente en una casa con tres plantas como es la de mis padres eran muy habituales los servicios, aún lo siguen siendo.
Hablaba de responsabilidad .Todas esas idas y venidas no eran de ser responsable más bien de perfectos imbéciles que en vez de estar en una cafetería hablando de nuestras cosas ( que para mi no eran precisamente las mismas que la del resto de los humanos por eso eran nuestras cosas, digo yo) y sin embargo no podíamos hablar casi ni con la mirada, pero había que hacer lo que había que hacer, total era solo un semana y aunque pudiera parecer muy pero que muy
Nos casábamos en sábado sobre las 13h , si no recuerdo mal. El jueves por la noche se acabaron los compromisos, por fin , el viernes siguiendo la tradición ,yo, el novio no podía ver a mi novia. Aproveché bien el jueves por la noche con los amigos, recuerdo que como pude llegué a casa y pude dormir hasta altas horas, era mi última posibilidad y bien que la aproveche , por la tarde después de la comida, última también como soltero, quedé con los amigos como siempre para pasar el rato riendo y diciendo y haciendo tonterías como hacen casi todos los jóvenes solteros. Aquella tarde tuve una larga conversación con Lucía, como tantas otras veces muy a menudo y siempre bastante extensas , de hay nuestra relación muy próxima e intima siempre salvando las medidas de la moralidad. Aquella conversación fue especial y hasta sorprendente para mí. No hablábamos de lo feliz que iba a ser yo ni siquiera de mi futuro como casado, no aquella tarde no , aquella tarde lucía con gran serenidad y muy seria me dijo que no debía casarme, que no sería feliz y que no estábamos preparados , que Carolina no me quería y me estaba utilizando como mera cuartada social, o sea para quedar bien mientras transcurriese el embarazo, que cometería un gran error y además para toda la vida. En esos momentos todo lo que me larga, no dejaba de ser una semana como cualquier otra.
estaba diciendo Lucía no entraba en mis planes y me encerraba en que nuestro amor era verdadero y que sus supuestas dudas eran falsas, que no se preocupase que todo iría a pedir de boca y sería la perna más feliz de la tierra, etc, etc.... .Todo claro está era un auto engaño para justificar una decisión tan importante, yo que en el trabajo tenía que tomar decisiones que costaban un considerable coste y en ningún momento había tenido que arrepentirme de ninguno de mis actos. Que lucía me dijera que estaba equivocado no era posible, sería ella.
Posó la tarde, última como soltero. Cené en casa como de costumbre, no era tarde, me había recogido pronto pues los nervios conforme habían ido pasando las horas crecían y crecían, como mis dudas después que a solas conmigo entablase una conversación interna en la cual solo intentaba justificar mi decisión tomada y asegurar que no quedase duda alguna sobre el amor que Carolina y yo nos procesábamos . Como siempre en mi discusiones internas gané yo, o sea que. Txiki el señor de los códigos tenia tomada su decisión irrefutable .
Después de la cena me acordé que me había olvidado de la que para mí era la más importante de todo el dichoso protocolo. La despedida de soltero.¿cómo no había pensado eso? , no tenía perdón y raudo y veloz organice mi despedida, claro fuimos muy pocos. Mis padres, Marcelino, Ángel con su novia, Lucía.
Pasamos la noche en una discoteca de moda por aquel entonces. Fue la última vez que como soltero bailaría con aquella chica de sonrisa perpetua y con unos ojos como el mar. Pedí una canción lenta para bailar con ella y fue algo especial, según parece estábamos tan juntos que no se podían distinguir los cuerpos, La corriente que pasaba por mi cuerpo dejaba una sensación de placer que no quería que acabase nunca. En esos momentos Carolina había pasado a segundo plano, bueno en realidad no pensaba en ella ni por casualidad. Mi mente aquellos minutos solo eran para Luisa y las palabras que me había dicho unas horas antes y sobre todo quería que no acabase aquella canción.
Después de aquel baile no recuerdo nada de aquella noche, seguro que el alcohol tuvo su importancia para con aquella amnesia, como lo tuve en el siguiente despertar, último como soltero.
A mi madre la quiero mucho, pero aquella precisa mañana no podía perdonarla que no respetase mi profundo y agudo dolor de cabeza.
Después de un café con leche, bastante café en aquella ocasión, y una ducha reponedora, me disfrazaron de novio, aunque antes tuve que recorrer medio pueblo buscando un pañuelo para el cuello presagio de ahorcamiento. Nunca se encuentra un pañuelo cuando lo necesitas, pero hubo suerte y además bien largo para que la tradición de vender un trozo de la corbata del novio llegase a todos los invitado al convite. Quizás por eso el dinero nadie puso objeción a que en vez de corbata , enemiga mía a muerte, optara por ese grandioso pañuelo.
Claro que ahora que recuerdo antes de vestirme.... estuve tomando alguna cerveza con los amigos, para quitar el dolor de cabeza, claro que la reunión fue corta. Un rato sin importancia pero que existió claro que existió.
Llega la hora de la verdad, todos guapos todos para arriba todos para abajo y yo en medio esperando que alguien diga ¡!!que nos vamos?!!!. Por fin mi padre hizo gala de su autoridad y dijo con voz clara fuerte y sobretodo alta muy alta, de aquella algarabía de ruidos y voces se pasó a un sepulcral silencio. Alguien contesto con voz suave yo ya estoy y milagrosamente era la hora y todos estábamos arreglados, que cosas,. Comenzó el desfile ¡hala! todos a la calle hasta los vecinos habidos de curiosidad y chismorreos, !oh! lleva un traje blanco, decía una, claro como se casa de aquella manera, contestaba la otra.... Acabado el paseíllo por todo el ruedo y ya en el interior del coche empecé a sentirme más que torero toro, pues sentía que donde iba no era precisamente para dar la vuelta triunfal.
Pasado unos diez minutos llegamos a la iglesia. Una ermita del siglo X o XV, bonita eso sí. Tuvimos buen gusto ya lo creo, además al no estar en el interior del pueblo el cotilleo sería mucho menor.
Después de una media hora interminable, otra cosa que no entiendo.... se queda a la una y se debe de estar a la una,. Por fin llegó la novia, todo el mundo en pie y yo esperando pero esperando a ver si podía controlar las piernas que lejos de obedecerme me traicionaban cuándo las dos se ponían de acuerdo y les daba por no tocar. Tampoco me acuerdo de cómo fue la entrega de la novia y esas cosas que se supone todo ser humano debe de saber. Pues no, yo solo sabía lo que siempre se dice, solo sé que no sé nada.
Me sentía como un títere movido de un lado a otro sin ni siquiera poder orientarme.
¡Por fin! Escuché la palabra que estaba esperando durante casi una hora, periodo que nuestro párroco comenzó a hablarnos de la vida cristiana en la familia y otras muchas cosas que en aquellos momentos no tenían alguna importancia , SOYS MARIDO Y MUJER de repente al escuchar esa música pude respirar y pensé, ya está todo este follón. Otra equivocación el Títere se movía de nuevo de aquí para allá y otra vez para acá , fotos con todos los invitados, al menos creo que con todos pues nos tuvieron posando durante mucho rato . Ya finalizada la sesión fotográfica ,el nuevo y feliz matrimonio tuvo diez minutos de descanso para descansar de la multitud, que era lo que me parecía, en el coche que....siguiendo órdenes de no sé quien, nos trasladó hasta su estudio para como Dios manda, hacernos los retratos vestidos de novios y con los trajes bien blancos y planchados, sobre todo enteros. El estudio era una habitación no muy grande, con muchos rollos de decorado para el fondo de esa inmortales fotos, testigos de nuestro amor, ja.
Después de hacer las mil y una posiciones acabó la sesión, otra vez al coche, dirección al restaurante, propiedad del tío de Carolina.Salía más barato me dijeron , Tampoco me importaba pues entre mi cabeza que me recordaba continuamente la noche anterior y las palabras de Lucía a las que me seguían diciendo que estaba equivocado. Los nervios que no niego que los pasé, valla si los pasé y como siempre hacen de forma inmediata anulan mis ganas de comer. Pasamos paseando a cosa hecha, pues como el chofer era mi tío y se sentiría importante u orgulloso, por todo el pueblo a velocidad caracol. Nunca me había cruzado con tantos conocidos y todos saludaban, curioso. ¿qué pensarían?... .Otra vez por fin. El restaurante a la vista, el vía crucis terminó... Pero el títere actuaba de nuevo, con una sonrisa permanente ya dibujada en la cara a causa de agarrotamiento producido por la continua postura entramos al salón, todos en pie y con la marcha nupcial como fondo, me sentía ridículo pero contento, que cosas ¿no, aplausos y más aplausos hasta que nos sentamos en la mesa presidencial.
El día que perdí el futuro
Rubí a 12 de agosto de 2004.
Hoy puede que sin saber las consecuencias, empieza una nueva vida para mi......
¿Por qué? Pues quizás ni yo en estos momentos se que alcance puede tener como también es posible que no ocurra nada, en estos momentos ni lo se, no intento averiguarlo y no lo averiguaré si no comienzo a mover las cuerdas para que esta marioneta que soy yo empiece a dejar miedos y pudores que durante estos años me han perseguido y va siendo hora que la historia cambie.
Nunca hubiese pensado que separarme, tener un trauma emocional y perder muchos días de trabajo a causa de mi desequilibrio podían llevarme a una decisión que en mi vida jamás habría imaginado.
Si comienzo la historia diciendo que empezó cuándo tenía unos dieciocho años puede parecer paradójico he incluso aburrido, pero considero necesario si lo que quiero es contar mi situación actual, mis sentimientos, en definitiva mi vida contada para mí, y quién sabe si algún día lo acabo posiblemente, para más gente aunque lo veo tan difícil como mi propia existencia.
Retorno a mis dieciocho años cuando era un joven feliz que amaba la vida y sin ningún tipo de preocupaciones, todo era alegría ....
En aquella época conocí a Carolina, la cual al cabo de dos años de un noviazgo lleno de desavenencias, (ahora salimos ahora no... según los intereses de los dos), propiciadas también a causa de la distancia, pues ese año yo me trasladé a vivir a otra provincia a unos ciento y pocos kilómetros de distancia de mi antigua residencia. Como digo fueron dos años en los que todo era igual, ser novios o no en este caso no tenía importancia y no iba a ser esa causa la que para mí tuviese una importancia esencial y tampoco creía que pudiera a llegar a ser un problema importante .
Con esa edad solo pensaba en divertirme y rehuir sin pudor alguno, todo aquello que me incomodase. Era feliz, muy feliz, me gustaba vivir.
Por aquel entonces fue cuando también conocí a Lucía, que estaba saliendo con el que en esa época tenía como mi mejor amigo, eso proporcionó que nosotros también llegáramos a tener una cierta confianza basada siempre en la amistad, aunque en nuestros adentros tuviésemos una atracción solo reprimida por la amistad que me unía con su novio al que como a todos mis amigos respeté, aunque a veces me pregunto aún ahora ¿por qué?, pero estaba dentro de mi código de honor y eso para mí era y.... en cierta forma lo sigue siendo, algo que yo jamás podía traicionar. Qué ingenuo ¿verdad? Pues si, pero así también soy yo, amigo de mis amigos, aunque la vida después me ha revelado que es un código obsoleto en este mundo en que lo único que se respeta es el propio ego y el resto no tiene importancia, exceptuando la cuenta bancaria ¡claro!.
Fue más o menos cuándo se produjo el intento de golpe de estado, que yo por mi parte también lo di o mejor dicho lo dimos y sin tanta publicidad ni tanta gente pero con resultados tanto más transcendentes para mí que el día siguiente, que se produjo el auténtico 23-F , dejando embarazada a Carolina y como se suele decir eran otros tiempos, en los que el aborto he incluso las madres solteras no estaban bien vistos y como yo era un caballero asumí la paternidad y claro está, acepté el matrimonio, pese a que amigos entre los que se encontraban Lucía me desaconsejaban la idea y a los cuales ignoré pues tenía que ser consecuente conmigo y con mi dichoso código y claro esta con veinte años casi recién cumplidos me encontré casado y bien casado, pese a que en el fondo no sabía ni lo que en realidad estaba haciendo ni las repercusiones que a posteriori tendrían en mi vida, ahora es cuándo sale la dichosa frasecita de: si yo volviera a nacer con lo que sé ahora todo cambiaría frase totalmente errónea pues para eso antes debería morir y acabar el ciclo de vida pues si no es totalmente obsoleta ya que cada día, mes, año, lustros etc... son totalmente diferentes y creo que nunca se sabe lo suficiente para sobre llevar esta vida. Pero a lo hecho pecho y así fue como un adolescente feliz y despreocupado que podía reírse de todo y de todos lo cambie por una forma de afrontar el día a día con nuevas responsabilidades y con unas ataduras que nunca hubiese pensado.
La boda como es de suponer se preparo con mucha urgencia y absoluta discreción, todo muy natural para que estuviese, bien visto.
Primero tenia que conocer a mis futuros suegros y que ellos conociesen mi familia y la nuestra conociese a la que seria también mi nueva familia. !Je!.
Todo muy bonito, todo con muy buenas palabras y como no con muy buenas intenciones. Lo normal en estos casos cuando se trata de gente de bien... .
Aprovechando el mes y poco que paso desde la petición de manos hasta el día del casorio, me quedé residiendo en la casa de casi toda la vida que por cierto la utilizaba mi hermano y su mujer o sea mi casi recién cuñada. No representaba ningún inconveniente, la casa es, pues aún existe, lo suficiente grande como para albergar a tres familias. De hecho solo compartía la cena y no siempre. La comida era en casa de mis futuros suegros, para que así nos conociésemos, la experiencia fue terrible pues no se puede negar que tenía todo tipo de atenciones, intentando siempre complacerme con las comidas. No, no tenía de que quejarme, un mes de vacaciones, podía ver a mi novia sin problemas, ¿porqué iba a tenerlos? Si estaba casado y bien casado, y además por las tardes y noche podía ir con mis amigos. Demasiado bonito para que durase, pues claro llegó la semana de la boda y con ella los últimos preparativos, eso si que fue duro, que si el traje, los últimos detalles del restaurante, los invitados de unos y otros, las charlas con el cura, porque claro había que casarse de blanco y por la iglesia, un auténtico coñazo al que le pusimos mucho empeño. También aprendías día a día lo complicado que es decir no. Pero! Eran otros tiempos como dije antes.
Lo cierto es que estaba contento pues esta nueva vida para mí suponía un reto muy importante y pensaba que todo iría a pedir de boca como hasta la fecha, solo que no tendría que ir a buscar a mi novia a ciento y pico kilómetros de distancia.
viva la tranquilidad y el silencio
Este nombre que puede parecer algo raro es ni más ni menos que José, pero en lengua catalana.
Este pequeño personaje es un verdadero bicho y un autentico genio de la informática. vease en www.blogia.com/josep .
Con él no necesito radio, pues no para de "cascar"
Desde septiembre u octubre de 2003, nos propusimos con mi expareja de viajar a Argentina para visitar a unos "amigos" de internet, concretamente en un foro informativo de hepatitis C. (Muy buena gente).
El hecho es que ese mismo año se produjo nuestra separación y quedó dentro de mí una deuda pendiente.
Atraves de ese foro he conocido otras personas de allá, y mi interes ha hido en aumento y mis ganas de visitar ese gran Pais se ha convertido en una prioridad para mí. Por diversas circustancias he tenido que retrasarlo continuamente pero mi idea sigue y "vive Dios" que iré.
Hoy mirando la asistencia a esta página me ha sorprendido gratamente que las visitas eran Argentinas.
Esto a supuesto para mí una alegria especial, he incluso como si fuese "una señal de los Dioses".
Existira una fuerza divina que haga que ese desconocido pais para mí, me este llamando y por diversas causas no deja que esté cada día presente en mi mente.
GRACIAS ARGENTINA, GRACIAS ARGENTINOS.
Esta pregunta es la que en estos momentos me estoy haciendo. Como no tengo una respuesta concreta, diré como casi todos, !creo!, para sacar fuera de mí aquello que por diversas razones llevo dentro. Tanto de realidad como de ficción, pues por qué no, al menos detro de mí también convive la ficción junto con la realidad.
En este "post" no pretendo ni gustar ni seguir unas normas lingüísticas que puedan ser más correctas. Sólo pretendo, ser "egoísta", únicamente egoísta. En esta ocasión mis relatos los escribo exclusivamente para que me gusten a mí. Por sentado queda que si los "cuelgo" en internet y alguien los lee y encima le gusta mejor, mucho mejor.
Me llaman Txiki (chiqui,chiki), claro está solo mis amigos, y alguno que otro que no lo es tanto.
44 años y vivo en Barcelona.